
El Gobierno deja muchos temas pendientes, entre ellos, el triple play, TV digital y apertura del mercado
Pocos temas brillaron tanto por su ausencia en la campaña electoral como las telecomunicaciones. Y algo similar ocurrió durante la actual administración, ya que, según señalan analistas y empresarios, el próximo presidente tendrá que resolver las mismas urgencias que hace cuatro años: la promesa de una ley de telecomunicaciones, la apertura efectiva del mercado prevista por el decreto 764 de 2000, la elección de una norma de televisión pública digital y una definición en torno de la reglamentación del triple play para las telefónicas.
En el medio, se filtra la aprobación del ingreso de Telefónica de España en Telecom Argentina (ver aparte).
La ley de telecomunicaciones en vigor fue aprobada en agosto de 1972. Desde ese entonces se sucedieron numerosos decretos y, en 2002, Guillermo Moreno, anterior secretario de Comunicaciones a Lisandro Salas, convocó audiencias para avanzar en la redacción de una nueva norma, pero todo quedó en la nada. Junto con la antigua norma convive el decreto de 2001, que se firmó para la desregulación de las telecomunicaciones. Es el que sienta las bases para la apertura del mercado, pero muchas “nunca fueron puestas en práctica”.
“En el decreto fijamos todos los objetivos y es el día de hoy que aún no se implementó el servicio universal para que todos estén comunicados; sólo hace unas semanas se fijó que las empresas depositen el dinero para el fondo del servicio. Tampoco se aplicó bien la portabilidad numérica para que el cliente pueda llevar su número de teléfono, aunque cambie de operador”, señaló Henoch Aguiar, ex secretario de Comunicaciones.
En el mismo decreto se establece el régimen de interconexión, que fija los precios que una empresa debe pagarles a Telecom y a Telefónica por el uso de su infraestructura. Sin embargo, fue reemplazado por contratos privados y muchas empresas acudieron a la Secretaría de Comunicaciones (Secom) y a la Comisión Nacional de Comunicaciones para reclamar por los precios que exigen las telefónicas.
Otro tema pendiente es el triple play (telefonía, televisión e Internet por la misma red) y la posibilidad de que ingresen en el sistema Telecom y Telefónica, que hoy no pueden hacerlo porque la regulación se lo impide.
Según la opinión de Telefónica, “las nuevas tecnologías permiten la convergencia de los servicios y llevar adelante el cambio acortaría la brecha digital”. Su discurso es equiparable al de Telecom, cuyo presidente, Carlos Felices, pidió semanas atrás un “marco normativo que facilite la convergencia que están pidiendo los consumidores“.
Imagen digital
Por otro lado, el próximo gobierno también deberá elegir una norma de televisión digital que permitirá, a través de cualquier televisor, navegar por Internet, recibir imágenes en dispositivos móviles y en alta definición y transmitir hasta tres programas en simultáneo.
Las normas elegibles son la norteamericana (ATSC), la europea (DVB) y la japonesa (ISDB-T). Cada una es promovida por diversas empresas interesadas en el negocio millonario de ventas de conversores, televisores, celulares y contenidos.
Más allá del debate por venir, en el sector esperan que la próxima gestión “regule y no se quede quieta como la actual”. Incluso, algunos diputados oficialistas reconocen que hay “una mora muy grande por parte de la Secom”. Diego Anesini, analista de la consultora IDC, resumió con un ejemplo: “Un prestador debería obtener una licencia como mucho a los tres meses. Conozco cooperativas que hace cuatro años que están esperando. Eso no es un mercado abierto”.
En la misma línea, el consultor Enrique Carrier destacó que “el mercado debe abrirse a la competencia” y agregó: “Tienen que dejar jugar a todos en los sectores que quieran. La libre competencia baja los precios y el usuario puede elegir la empresa que más le guste”.
Por Mercedes García Bartelt
De la Redacción del diario LA NACION