Debate III: “Los diarios de 2020″
5 Septiembre, 2007 por Fernando Amdan
He aquí una nota interesante, que remota un poco el contenido de Prometeus - La revolución en los medios, el video que vimos en la primera clase.
Vale pensar:
- ¿Se cumplirán todos estos presagios?
- ¿Será igual esa “evolución” en un país como Estados Unidos y otro como, digamos, la Argentina? ¿Qué diferencias habrá?
- ¿Cuál será el rol de los comunicadores (no sólo periodistas) en ese proceso?
Los diarios de 2020
Publicado en: Nuevos Medios
Dave Morgan, de MediaPostPublication de los Estados Unidos, se animó a vaticinar cómo serán los diarios de las grandes ciudades norteamericanas en 2020.
Lo más atractivo del enfoque es que el autor considera este análisis como una prueba de ensayo y error, e invita a sus lectores a aportar otras visiones en el mismo artículo, en una tendencia que ya parece esencial para la supervivencia y el pacto de lectura de un medio con su audiencia.
En el texto de Morgan se destacan las siguientes problemáticas:
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Todos los medios van a ser digitales. Seguramente quedarán algunos componentes análogos en las compañias de medios, pero serán una parte muy pequeña del negocio. Escuchamos por años que con el advenimiento de las computadoras íbamos a tener oficinas sin papel, y esto nunca ocurrió, porque la computadora nos da la posibilidad de imprimir y leer mucho más que antes. Creo que vamos a tener muchos productos informativos sin papel en 2020, porque este soporte es caro e incómodo para distribuir información.
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La atención de los lectores continuará fragmentándose. Nuestros productos informativos no serán grandes, comprensivos “y hechos en promedio” para el consumo masivo como son hoy los periódicos. Los consumidores conseguirán los mejores servicios de información a medida provenientes de muchas fuentes diferentes.
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Habrá muchos y diferentes dispositivos de comunicación digitales. Muchos serán portátiles; todos estarán conectados a Internet y otras redes digitales; Y la mayor parte de dispositivos permitirán a los usuarios comunicar y crear, no solamente consumir.
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Las marcas de medios de comunicación importarán, pero las viejas marcas importarán menos. Solo basta pensar en cómo Yahoo! y Google fueron capaces de construir marcas globalmente conocidas y confiables.
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Las aplicaciones y servicios de información serán más importantes que los datos y noticias como unidades. La síntesis, el contenido de análisis, la información customizable y la publicidad permitirán atraer y conservar a la audiencia. Los consumidores y la competencia exigirán mucho, mucho más.
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La competencia será feroz, en particular en los grandes mercados. En un mundo donde la distribución digital es baja para comenzar y barata para ampliarse, las barreras de entrada que han beneficiado a los periódicos durante muchas décadas no existirán en 2020. La competencia en las noticias locales, la información y el negocio publicitario será feroz.
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Habrá muchos ganadores. Los consumidores serán los más beneficiados. Ellos pondrán acceder a más información, mejor contenido, diversidad de noticias y mucho más exactas de acuerdo a su interés, en comparación a lo que reciben hoy. Los anunciantes también ganarán. Ellos pagarán mucho menos para alcanzar a sus consumidores target, con mensajes más relevantes y mayores ofertas de lo que ellos pueden proveer por los actuales canales análogos.
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Es muy probable que los diarios no sean los ganadores. Las características de las empresas que ganarán en 2020 son muy diferentes que las empresas de medios de la actualidad.
Me imagino que no será lo mismo lo que pase en Argentina y en EEUU. Supongo que en una situacion asi, los contenidos locales o argentinos van a ser menos, y cada vez mas vamos a tener lo que producen las potencias.
Tampoco me convence la idea de que los consumidores sean también ganadores. Me hubiese gustado leer “ciudadanos” en vez de consumidores, pero aun asi, supongo que se va a restringir el acceso a muchos de esos contenidos.
No sí si los diarios de hoy no seran los ganadores. Me acuerdo que cuando veiamos el video, lo q se mostraba era como los diarios se reconvertian. Es decir, hoy tienen un poder economico y politico que seguramente lo usen para hacer estas transformaciones.
viendo todo esto, me parece que la capacidad de comunicar, en el sentido más amplio, va a ser cada vez más importante. Si hay cada vez mas informacion dando vueltas, creo que va a ser esencial como se mueva cada uno (personas o empresa, o el estado) para capitalizar eso, o resaltar por sobre el resto,.
Creo que si, lo que dice Mar puede ser, pero esta bueno eso de que las noticias locales, como de un municipio, van a ser cada vez más imoprtantes, y ahi capaz se abra el abanico de medios. Seguramente mucho los contenidos no del periodismo sean cada vez mas en inglés, o en chino, sobre todo si la mayoria de los paises latinoamericanos no tenemos idea d etodo esto. la dependencia. Me suena que los medios van a buscar mucho el último minuto, con lo que sea, ocmo lo de TN y la gente, y eso va a jugar en contra de parar la pelota y analizar las cosas.
Hola, estaba por la facu, hace unos minutos, mirando unos libros sobre periodismo. Vengo y veo esta nota, y se me ocurrió, un poco volviendo a ver el debate sobre la musica legal o ilegal, que la industria de los libros no “sufre” el impacto de Internet. A diferencia de las canciones, o las notas periodisticas, parece que los libros no tienen la misma suerte, que en todo caso la gente los sigue comprando, o en todo caso a la industria editorial le irá mal por otros motivos. Me suena que es algo de lo que dijo uno de los profesores, sobre quye mas alla de las tecnologías hay como una apropiación social o cultural: seguramente a no muchos le llena la idea de leer un libro entero por Internet, y no debe haber demasiada gente con plata para imprimir esa cantidad de hojas (en todo caso le conviene comprarse el libro).
Mar: el tema de la neutralidad en la red tiene mucho que ver con esto. Más allá de cuestiones publicitarias, hoy el contenido generado por cualquiera (este blog, por ejemplo) puede alcanzar a la misma cantidad de gente que un “gigante” como YouTube o Clarín.com. Si esto se modifica de alguna manera, lo primero que se verá afectado es nuestro acceso a contenidos diversos: así, los consumidores dejarán de ser los ganadores.
Aquello de “consumidores” en vez de “ciudadanos” es un signo de los tiempos: aunque algunos digan lo contrario, hoy nadie tiene un medio con el único fin de brindar información a los ciudadanos. Alsina Thevenet bien lo plantea en el manual de estilo del apunte de la comisión. Aunque a todos nos gustaría leer “ciudadanos” en vez de “consumidores”, tomálo como un acto de sinceridad.
Santiago: volviendo a lo anterior, “TN y la gente” no es más que el opuesto a la idea de “periodismo participativo”: aunque cualquiera puede generar esas imágenes, no son los “ciudadanos” los que las suben a Internet y dan su opinión, sino que pasan por el tamiz de un editor, cuyo sueldo paga (obvio) un multimedio. Así, la posibilidad de encontrar nuevas opiniones o puntos de vista diferentes a los de, en este caso, Clarín, se esfuma. Ni hablar de lo que esto implica a nuestra fuente de trabajo como periodistas: ya no hace falta pagarle a un cronista y a un fotógrafo para que salgan a la calle y consigan la nota, los lectores lo harán gratis.
Gus: leer un texto largo en una pantalla cansa la vista y es incómodo, aunque sea leído en una laptop. Tal vez, cuando aparezcan tecnologías superadoras de estos inconvenientes, los diarios en papel y los libros pierdan esa preponderancia que siguen conservando.